La Secretaría Nacional de Energía (SNE) publicó el Viernes Santo, 17 de abril de 2026, su comunicado quincenal con señales divergentes: la gasolina de 95 octanos baja B/.0.024/L (de $1.255 a $1.231), mientras que la gasolina de 91 octanos sube levemente B/.0.005/L y el diésel aumenta B/.0.010/L hasta $1.368/L — su nivel más alto en lo que va de 2026.
¿Por qué baja la gasolina y sube el diésel al mismo tiempo? La respuesta está en los mercados de referencia. Panama utiliza los precios de la Costa del Golfo de EE.UU. publicados semanalmente por la EIA (Energy Information Administration). La gasolina reformulada (RBOB) cedió posiciones durante la semana de referencia porque el WTI retrocedió al rango $62-65/barril por incertidumbre geopolítica y señales de menor demanda en EEUU. En cambio, el diésel ultra-bajo en azufre (ULSD) mantuvo presión alcista: la demanda logística global — impulsada por el sector de transporte de carga en Asia y Europa — siguió siendo sólida pese a la menor actividad manufacturera.
Para un conductor panameño con un tanque de 50 litros de 95 octanos, el ajuste a la baja representa un ahorro de B/.1.20 por llenada. Quienes usen diésel — flotas de buses urbanos, camiones de carga, embarcaciones pesqueras — pagarán B/.0.50 más por el mismo volumen, lo que eventualmente se traduce en presión inflacionaria sobre fletes y alimentos.
El contexto geopolítico sigue siendo determinante. A mediados de abril, las conversaciones indirectas EEUU-Irán generaron expectativas de mayor oferta iraní en el mercado, empujando el WTI a la baja. OPEC+ por su parte mantuvo sin cambios sus cuotas de producción para el segundo trimestre de 2026 en la reunión del 3 de abril. Si el crudo se consolida por debajo de $65 durante las próximas dos semanas, esperamos que la actualización del 1 de mayo muestre una nueva reducción en la gasolina — y posiblemente también en el diésel si la demanda logística afloja.