El 6 de marzo de 2026 quedará en los registros de la Secretaría Nacional de Energía como una fecha inusual: la gasolina de 95 octanos bajó B/.0.188/L en una sola actualización quincenal, pasando de $1.136 a $0.948/L — el precio más bajo registrado en Panamá desde abril de 2020, en plena pandemia. El diésel cayó de forma similar: de $1.053 a $0.903/L.
Tres factores confluyeron para producir este resultado. Primero, el WTI tocó $58/barril durante la semana de referencia EIA del 24 de febrero al 1 de marzo, su mínimo desde febrero de 2021. El detonante fue la escalada arancelaria: el 28 de febrero, la administración Trump confirmó la aplicación inmediata de aranceles del 25% sobre todos los bienes de importación chinos, más un 10% adicional de "arancel de seguridad nacional". China respondió con contramedidas sobre productos agrícolas y energéticos estadounidenses. El mercado de crudo interpretó esto como una señal de desaceleración económica global y menor demanda de petróleo.
Segundo, OPEC+ sorprendió a los mercados al no anunciar recortes adicionales de producción en su reunión de principios de marzo. Arabia Saudita, principal impulsor del cartel, optó por mantener cuotas y no sacrificar cuota de mercado ante la posible entrada de más barril iraní al mercado. Tercero, el dólar se fortaleció frente a otras divisas al percibirse como activo refugio en el contexto de guerra comercial, lo que presionó adicionalmente los precios del crudo (denominados en dólares).
El impacto para los conductores panameños fue notable: llenar un tanque de 50 litros de gasolina 95 costó B/.9.40 menos que el mes anterior — el mayor ahorro en una sola bajada desde el confinamiento de 2020. Los precios del diésel también cayeron por debajo de $1/L por primera vez en más de cuatro años, beneficiando a transportistas, agricultores y pescadores. La SNE trasladó el impacto completo sin ajustes discrecionales, cumpliendo con su mecanismo de precio regulado basado en precios de mercado internacional.